Hay momentos difíciles en la vida, y uno de ellos es tomar la decisión de casarse. Difícil porque esta decisión suele tomarse en una etapa de tal apendejamiento que sólo el corazón puede provocar. De no ser así se hace a las carreras, por la prisa de "justificarse" ante una sociedad o en el peor de los casos porque "es lo que sigue: o tronamos o nos casamos"!!! (sí, también hay esos por interés pero eso sí que me da hueva!)

Cualquiera que sea la situación, es raro que uno esté consciente de todo lo que gana y lo que pierde al casarse. No voy a hablar de las cosas buenas, porque eso parece no importar nunca, por ello, hablaré de las "contras" del matrimonio. Es más, como no quiero limitarme al puro acto de "matrimoniarse" me expando a la palabra "compromiso". El compromiso de estar con una persona a la que llamaré "pareja" para no entrar en tecnicismos que conllevan las palabras: esposo, concubino, amante, novia, etc. etc.

Al tomarte yo, a ti, en santo matrimonio (santo, pagano, civil, religioso, de palabra, de pensamiento o como sea) me comprometo a amarte y respetarte TODOS LOS DÍAS de mi vida! - Ouuuuuuuuuuuuch! Todos, todos??? - Sí, todos!

Suena gacho (o no) el hecho de tener que estar siempre con una persona. De hecho, pienso que es humanamente casi imposible el poder estar con una sola persona toooodo el tiempo, y no es eso lo que critico...quien no pueda, que no lo haga, que no se comprometa y comprometa a la otra persona a una relación obligada. Pero si uno ha tomado la decisión de estar con otra persona, entonces que la respete, que SE respete. Parte del compromiso implica el sacrificar tus deseos para con otros...así como los sacerdotes hacen su voto de castidad (ja! ya sé que pensaron... no todos son unos calientes pederastas), así uno debe hacer su promesa de no "estar" con otras personas. Digo, no somos animalitos del bosque!! Tenemos fuerza de voluntad, por lo menos la mayoría, para poder controlar nuestros instintos "procreadores". A TODOS, se nos cruza en algún momento de nuestras vidas, esa persona que parece ser tan bella y tan perfecta que sólo podría haber sido para nosotros (ah! me acordé del chico guapo de Perisur!! del que no sabrán, ni sabré, PORQUE TENGO "WEY"), y justamente, eso sucede cuando estamos en otra relación!

A esa persona, tú la elegiste. Nadie te forzó. ¿se volvió una fodonga? ¿se va con sus amigotes? ¿se puso gorda? ¿llega histérico del trabajo? Bueno o malo fue tu elección y en el momento que ya no funcione, vas y le comunicas todas tus tonterías, no vas y te coges a la primer fulana(o) que se te cruce en frente. Y vas y se lo comunicas no para decirle: "Que crees? me quiero coger a la fulana de enfrente." Nooooooooooooo, vas y le dices que las cosas no andan bien y el choro que quieras, pero no es una justificación para hacer de tu culo un papalote. Como dije, esa es la persona elegiste y te chingas! ¿que no es fácil? nadie dijo que lo fuera, pero un divorcio no es la solución para todos los problemas!

En donde han quedado la honra, la "palabra", las promesas, el compromiso, el respeto? Es que acaso necesitamos lastimar a esa persona que solíamos amar para saber que lo que estamos haciendo, está mal? Es que acaso necesitamos verlo(a) llorar por nosotros para sentir culpa? Es que acaso necesitamos partirle el corazón y hacerlo(a) miserable para querer poder regresar el tiempo? Es que no has aprendido nada de mi??? No necesitas pasar por esto para darte cuenta de que te arrepientes...

Yo que tengo tanto que aprender de ti, nunca pensé que pudiera aconsejarte. Esto que es de lo poco que puedes aprender de mí, tómalo, aunque no me lo pidas...te lo estoy regalando.

erika | General | 18 Julio, 1:15pm


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